En un partido en donde ambos equipos se repartieron protagonismo, River y Argentinos empataron cero a cero en la Paternal. El primero tiempo, River se encontró con un Argentinos bien parado. El equipo de la Paternal apeló al “pressing” en el mediocampo y al control de Ortega y Buoananotte para anular el juego de River. Sin Ortega y Buoananotte para manejar los hilos del juego, River carecía de otros interpretes para tener la pelota y generar situaciones de gol. El primer tiempo evidenció a un River que apelaba de forma constante a los pelotazos, renunciando así a jugar por abajo. Mientras el equipo más jugaba al pelotazo, más se alejaba de la filosofía que Cappa busca como idea de juego.
El fuera de juego sigue siendo un problema para el equipo millonario, ya que los delanteros caen una y otra vez en aquel mismo vicio. La falta de profundidad en ofensiva, no fue compensada por la tenencia del balón como en otros partidos. Buoananotte, sigue lejos de su nivel ideal, pero parecería ser que los árbitros se niegan a ver las constantes faltas con y sin pelota que le generan los defensores. La búsqueda por encontrar su mejor nivel será ardua, ya que no puede hacer lo que mejor sabe: encarar. Los jugadores de las características de Buoananotte “viven de la gambeta”. Cuando los defensores amedrentan a este tipo de jugadores con golpes y empujones descalificadores, se vuelve imposible imponer ese estilo de juego.
Con un Ortega ambivalente y un Buoananotte desenchufado, a River le faltó mucho desequilibrio.
En el segundo tiempo, River tomó el protagonismo y la iniciativa del juego, aunque faltó algo que le viene costando al equipo de Cappa: la definición. Eso por esa razón, que Pavone entró para darle un poco mas de peso a la ofensiva de River, aunque apenas gravitó en el partido. A River le faltaron muchas ideas para llegar al área rival y generar peligro. Los centros, fueron mas un vicio que un recurso para llegar al gol. La entrada de Lanzini le aportó algo de frescura al ataque de River, con más toque y llegada, que luego se fue diluyendo ya por el final del partido. River pudo haberlo ganado, pero prevaleció finalmente en el resultado, la paridad futbolística que se vio a lo largo de los 90 minutos.
La buena noticia es que la defensa sigue ofreciendo garantías. Con un Almeyda (que ya no recuerdo si tiene 36 o 26), siempre listo para apagar incendios y los centrales siempre bien parados y seguros, River apuesta a una solidez defensiva que al menos, asegura “el arco en cero” cuando los goles no aparecen. Carrizo sigue siendo el estandarte de la seguridad y otro de los pilares constitutivos de la defensa.
Es raro que en un equipo de Cappa, lo que se elogie sea la defensa pero River ha mejorado mucho en relación a temporadas anteriores. Creo que no basta sólo con una idea de juego para comenzar a implementar el “tiki tiki”. Los intérpretes son importantes también. Creo que la presencia de Lanzini en el equipo titular podría ser una alternativa para aportar mas toque y proyección de juego al mediocampo, especialmente cuando River es completamente dependiente de Ortega y ante el bajo nivel del “enano”. Los motivos para ilusionarse aun no se diluirán en tanto existan motivos, siempre desde el juego, como para sostener lo que River viene haciendo hasta ahora.
Facundo Adamoli

